Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para reducir la escalada del conflicto en Oriente Medio enfrentan nuevos obstáculos tras un reciente ataque israelí en los suburbios del sur de Beirut, considerado un bastión de Hezbolá.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, aseguró que la ofensiva demuestra que Washington no tiene la capacidad o la voluntad de cumplir los compromisos asumidos durante las conversaciones diplomáticas.
Las declaraciones contrastan con el optimismo del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que un acuerdo para poner fin a la guerra regional podría concretarse en breve y permitir la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
Sin embargo, autoridades iraníes señalaron que aún no existe una decisión definitiva sobre el posible pacto.
Las diferencias entre ambas partes se mantienen en temas centrales como el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones económicas y el control estratégico del estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, mediadores internacionales continúan impulsando los diálogos, aunque la persistencia de acciones militares en la región amenaza con complicar cualquier avance hacia una solución negociada.