Este domingo 3 de mayo de 2026, Ariadna Montiel Reyes tomó posesión como presidenta nacional de Morena durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario, realizado en el World Trade Center de la Ciudad de México. Sustituye en el cargo a Luisa María Alcalde, quien dejó la dirigencia para integrarse al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su primer discurso como dirigente, Montiel hizo un repaso del origen de Morena, al que situó como una respuesta a más de tres décadas de gobiernos neoliberales. En ese contexto, mencionó los sexenios de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, periodo que describió como una etapa adversa para el país.
También recordó que el movimiento surgió en 2010 y obtuvo su registro oficial en 2014, además de superar episodios como los procesos electorales de 2006 y 2012, así como el desafuero contra López Obrador. Subrayó que en pocos años Morena se consolidó como la principal fuerza política nacional.
En cuanto a resultados, destacó que más de 13.5 millones de personas han salido de la pobreza durante gobiernos emanados del partido, así como la implementación de programas sociales que benefician a cerca de 40 millones de personas y que actualmente están respaldados por la Constitución.
Montiel presentó una serie de compromisos que marcarán su gestión:
-Cero tolerancia a la corrupción dentro del partido y en los gobiernos emanados de Morena.
-Selección de candidatos con trayectoria íntegra, descartando a quienes tengan señalamientos comprobados.
-Definición de candidaturas mediante encuestas, priorizando la cercanía con la ciudadanía.
-Fortalecimiento del trabajo territorial, con presencia activa en comunidades.
-Distribución del periódico Regeneración en millones de hogares del país.
-Realización de asambleas en los 2,478 municipios para promover la defensa de la soberanía.
-Eliminación de prácticas como nepotismo, clasismo, racismo y machismo dentro del movimiento.
En su mensaje, la nueva dirigente lanzó críticas hacia la oposición, a la que calificó como una élite alejada de los intereses nacionales. Afirmó que sus adversarios buscan apoyo externo ante la falta de respaldo ciudadano.
Asimismo, expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum frente a lo que consideró ataques constantes, y reiteró el compromiso de Morena con los principios de no intervención y cooperación internacional.
En el ámbito exterior, respaldó la postura del gobierno mexicano para poner fin al bloqueo económico contra Cuba, manifestando la solidaridad del partido con el pueblo de esa nación.
Con este nombramiento, Ariadna Montiel inicia una nueva etapa al frente de Morena, centrada en la consolidación del proyecto político, el fortalecimiento territorial y la preparación rumbo a los comicios de 2027.
Antes de asumir el liderazgo partidista, Montiel se desempeñó como secretaria de Bienestar desde 2022, función que ejerció en los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum. El 28 de abril de 2026 renunció a ese puesto para contender por la presidencia del partido, la cual ocupará hasta el 1 de octubre de 2027.