Cada 6 de noviembre se celebra el Día de la Malaria en las Américas, una fecha promovida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para fortalecer las acciones de prevención, detección y atención de este padecimiento, así como reconocer los avances alcanzados en su combate.
La malaria, también conocida como paludismo, es una infección causada por parásitos que se transmiten a través de la picadura de mosquitos infectados. Aunque es una enfermedad prevenible y curable, continúa siendo un problema de salud pública que afecta principalmente a comunidades indígenas, habitantes de zonas rurales y poblaciones con dificultades para acceder a los servicios médicos.
Para 2026, la conmemoración tiene como lema “Cero Malaria en las Américas”, con el propósito de reforzar el compromiso de los países para interrumpir la transmisión y avanzar hacia la eliminación de este padecimiento.
De acuerdo con cifras de la OPS, durante 2025 se contabilizaron alrededor de 455 mil casos en el continente americano, concentrados principalmente en Sudamérica, la cuenca amazónica y algunas zonas de Colombia.
Pese a este panorama, cinco países de la región han conseguido la certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por eliminar la malaria: Paraguay, Argentina, El Salvador, Belice y Suriname, este último reconocido en 2025 como el primero de la cuenca amazónica en alcanzar dicha condición.
Como parte de los esfuerzos regionales, la OPS impulsa el Plan de Acción para la Eliminación de la Malaria en las Américas 2026-2030, que contempla ampliar las pruebas de detección, garantizar tratamientos oportunos, fortalecer la vigilancia epidemiológica y mejorar la atención en las comunidades más vulnerables.
La enfermedad puede provocar fiebre, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza, vómitos y malestar muscular. En situaciones graves puede ocasionar anemia, daño renal, complicaciones neurológicas e incluso la muerte, especialmente cuando no se recibe atención médica a tiempo.
Por ello, las autoridades sanitarias recomiendan utilizar mosquiteros tratados con insecticidas, aplicar medidas para evitar las picaduras de mosquitos y acudir a los servicios médicos ante la presencia de síntomas, sobre todo después de permanecer en zonas donde existe transmisión.
La OPS destaca que la participación de las comunidades, el financiamiento y la coordinación entre gobiernos y sistemas de salud serán determinantes para cumplir el objetivo de avanzar hacia una región libre de malaria.