El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia este jueves en medio de una profunda crisis política y financiera, luego de perder el respaldo de su propio partido y ante el avance de un posible juicio político en el Congreso.
La crisis se agravó tras la intervención del banco digital Ueno, que administraba alrededor de 850 millones de dólares en recursos públicos y cuyos problemas financieros dejaron a millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
En un mensaje difundido en redes sociales, Peña aseguró que su decisión busca preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. Además, ofreció disculpas a la población y expresó su deseo de que se garantice la devolución de los depósitos.
Tras su salida, el vicepresidente Pedro Alliana asumirá la Presidencia y deberá concluir el mandato hasta 2028, con el reto de recuperar la confianza ciudadana y estabilizar el sistema financiero.