Una nueva jornada de falsas amenazas de bomba provocó este jueves operativos de seguridad en aeropuertos de Bulgaria, República Checa, Italia, Polonia e Irlanda, en el tercer episodio de este tipo registrado durante la semana.
Al menos una decena de vuelos fueron afectados por las alertas, lo que obligó a realizar desvíos, inspecciones y despliegues especiales. Entre las aeronaves involucradas estuvieron vuelos de Ryanair, Finnair, Wizz Air y Aer Lingus.
Aunque algunos aviones tuvieron que cambiar de destino o recibir escolta militar, todos aterrizaron sin contratiempos y las revisiones confirmaron que no había explosivos a bordo.
Las autoridades europeas aún no han identificado a los responsables ni el origen de las amenazas, que también provocaron incidentes similares el lunes y martes.