total de 128 personas, entre ellas 73 menores de edad, fueron detenidas en Barcelona, España, tras una serie de disturbios que incluyeron actos vandálicos, daños al mobiliario urbano y saqueos de establecimientos comerciales.
De acuerdo con Sílvia Catà, jefa de los Mossos d’Esquadra, los incidentes ocurrieron después de una concentración no comunicada a las autoridades en una plaza del centro de la ciudad. Videos difundidos en redes sociales muestran a grupos de jóvenes vestidos de negro atacando comercios y enfrentándose con la policía. Durante los hechos, 14 agentes de la policía catalana y uno de la Guardia Urbana resultaron heridos.
Las autoridades investigan la convocatoria de los disturbios a través de plataformas digitales, entre ellas TikTok, y analizan los perfiles de los detenidos para determinar posibles responsabilidades. Catà calificó los acontecimientos como actos de “violencia gratuita” y señaló que los expedientes serán remitidos a la Fiscalía de Menores y a los tribunales correspondientes.
Los hechos provocaron reacciones de dirigentes políticos en vísperas de las elecciones generales anticipadas previstas para el 29 de noviembre. El presidente regional, Salvador Illa, condenó la violencia y exigió que los responsables respondan por sus actos, mientras que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, llamó a defender la convivencia mediante el respeto y la participación democrática.
Por su parte, Santiago Abascal, dirigente de Vox, responsabilizó al gobierno de Pedro Sánchez de la situación, en declaraciones que vincularon los disturbios con otras tensiones del país.
En el contexto electoral, cerca de 39 millones de ciudadanos están convocados a las urnas. Las encuestas citadas en la información sitúan al Partido Popular por delante del Partido Socialista Obrero Español, aunque sin una mayoría absoluta, escenario que podría dar a Vox un papel relevante en las negociaciones para formar gobierno.