El francés Henri Kagan y el japonés Kenso Soai fueron reconocidos con el Premio Nobel de Química por sus investigaciones sobre la catálisis asimétrica, cuyos avances han sido fundamentales para comprender procesos químicos relacionados con la elaboración de medicamentos.
La Real Academia Sueca de Ciencias destacó sus descubrimientos sobre los efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica, los cuales permitieron explicar cómo pueden generarse moléculas con una orientación específica, fenómeno conocido como homoquiralidad.
Sus trabajos contribuyeron a resolver un antiguo misterio de la química sobre el origen de estas moléculas, que pueden presentarse en versiones “derecha” e “izquierda” con propiedades biológicas distintas. Los hallazgos tienen especial relevancia para el diseño y fabricación de productos farmacéuticos.
Kagan, de 95 años, es profesor de la Universidad de París-Saclay, mientras que Soai, de 76, pertenece a la Universidad de Ciencias Naturales de Tokio. El premio incluye una medalla de oro, un diploma y 12 millones de coronas suecas.