La Policía de Nepal solicitó muestras de sangre y perfiles genéticos a familiares de personas desaparecidas tras la devastadora riada que golpeó varias comunidades del norte y centro del país, con el objetivo de facilitar la identificación de los cuerpos recuperados.
Las autoridades pidieron principalmente a padres, madres, hijos o hijas de los desaparecidos proporcionar muestras de sangre para realizar comparaciones de ADN. Hasta ahora, de más de mil 200 cuerpos recuperados, únicamente 95 han sido entregados a sus familias.
Más de 15 mil elementos participan en las labores de búsqueda y rescate, mientras continúan localizándose cadáveres entre el lodo y en zonas bajas del río. El número de personas desaparecidas supera las 4 mil 750, entre ellas al menos 601 extranjeros.
El desastre también dejó víctimas en territorio chino. En el condado de Gyirong, Tíbet, se reportan 21 fallecidos y 541 personas sin localizar. La magnitud de la tragedia ha complicado establecer un balance definitivo, debido a la fragmentación de restos humanos y al elevado número de desaparecidos.
La riada provocó una crecida de entre 15 y 18 metros sobre el nivel habitual del río Trishuli y devastó asentamientos a lo largo de unos 72 kilómetros.
Crédito: EFE