Cada 1 de septiembre se conmemora el Día Internacional de los Primates, una fecha dedicada a crear conciencia sobre el valor de estos animales y la necesidad de preservar sus poblaciones, especialmente aquellas especies que enfrentan un alto riesgo de desaparecer.
La supervivencia de los primates se encuentra amenazada por distintos factores, entre ellos la pérdida y destrucción de sus hábitats naturales, la caza furtiva, el comercio ilegal, algunas enfermedades y su utilización con fines de entretenimiento.
La conmemoración fue impulsada en 2005 por Animal Defenders International, organización que buscó llamar la atención sobre el maltrato, explotación y persecución que sufren los primates en diferentes partes del mundo. Desde entonces, distintas agrupaciones dedicadas a la protección animal se han sumado a esta iniciativa.
Los primates forman parte de un antiguo grupo de mamíferos que existe desde hace más de 58 millones de años y que reúne alrededor de 200 especies. Su nombre proviene del latín primates, que significa “primeros”.
Entre sus principales características destacan su capacidad para desplazarse apoyándose en las plantas de los pies, un cerebro desarrollado, manos y pies flexibles, pulgares oponibles, visión binocular y cromática, así como extremidades prensiles que les permiten sujetarse de las ramas y manipular alimentos.
Dentro de este grupo se encuentran especies como lémures, orangutanes, chimpancés, gorilas, mandriles, bonobos y diversos tipos de monos.