El fallecimiento del rey Harald V de Noruega provocó una ola de homenajes entre las principales casas reales de Europa, que reconocieron su trayectoria de 35 años al frente de la Corona y destacaron su cercanía, humildad y compromiso con el pueblo noruego.
El rey Carlos III del Reino Unido lamentó profundamente la muerte de su “querido primo” y recordó la calidez, humildad y sentido del deber que distinguieron a Harald durante su reinado. El monarca británico resaltó también la bondad y compasión que caracterizaron al soberano noruego.
Desde España, los reyes Felipe VI y Letizia expresaron sus condolencias a la familia real noruega y reconocieron en Harald V un ejemplo de responsabilidad, dignidad, sencillez y entrega permanente al servicio de Noruega y de sus ciudadanos.
Los mensajes de duelo también llegaron desde Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica. Los respectivos monarcas recordaron la estrecha relación personal que mantuvieron con Harald y destacaron su carácter humano, su sentido del humor y la estabilidad que representó para varias generaciones de noruegos.
El homenaje trascendió a las familias reales. La Unión Europea y la OTAN también reconocieron la trayectoria del monarca y su compromiso con su país, sus instituciones y sus aliados internacionales.
Harald V llegó al trono en 1991 y durante más de tres décadas consolidó una imagen de monarca cercano y accesible. Su fallecimiento pone fin a una etapa de 35 años en la Corona noruega y abre paso a una nueva generación, encabezada por su hijo Haakon, quien asumió automáticamente el trono tras la muerte de su padre.