Una investigación publicada por The New York Times reavivó los señalamientos contra Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, por presuntos nexos con la denominada Mafia Cubana de Quintana Roo, una estructura delictiva que operó entre Cuba, México y Estados Unidos.
De acuerdo con documentos judiciales revisados por el diario estadounidense, José Miguel González Vidal, integrante de esta organización y sentenciado a 25 años de prisión, aseguró ante fiscales que entregó una embarcación a Rodríguez Castro.
La red criminal fue desarticulada en 2020 después de un proceso judicial que derivó en condenas de varias décadas para al menos 21 de sus integrantes. Las autoridades estadounidenses señalaron a sus miembros por el robo de embarcaciones y de más de 600 motores fuera de borda en Florida, utilizados posteriormente para transportar de manera clandestina a miles de ciudadanos cubanos hacia México y, desde ahí, a Estados Unidos.
Entre las personas que habrían utilizado esta ruta para salir de Cuba estuvieron los beisbolistas profesionales Yasiel Puig y Adeiny Hechavarría, quienes posteriormente llegaron a las Grandes Ligas.
Los expedientes judiciales también documentan que aproximadamente 25 personas habrían perdido la vida durante los cruces marítimos. Asimismo, algunos migrantes eran retenidos en territorio mexicano cuando no podían cubrir la cantidad de hasta 10 mil dólares que cobraba la organización, mientras sus familiares eran sometidos a presiones para reunir el dinero.
El reportaje aclara que Rodríguez Castro no enfrenta una acusación penal relacionada con estos hechos. Sin embargo, su nombre habría sido mencionado por al menos dos integrantes de la red, quienes lo señalaron por presuntamente facilitar el movimiento de personas buscadas por las autoridades y permitir el ingreso a Cuba de productos comprados con tarjetas de crédito robadas, a cambio de bienes de lujo.
Ante las acusaciones, el gobierno cubano negó cualquier relación de Rodríguez Castro con la organización criminal y calificó los señalamientos como “calumnias”.