La Guardia Civil y la Policía Nacional de España desarticularon una de las principales organizaciones dedicadas al tráfico de personas en el Mediterráneo, a la que se atribuye el traslado ilegal de más de 2 mil migrantes hacia territorio español.
La operación, realizada con apoyo de Europol y cuerpos policiales de Francia, Portugal y Polonia, permitió detener a 77 personas en España y a otra más en Argelia. Además, las autoridades aseguraron 18 embarcaciones de alta velocidad utilizadas por la organización.
De acuerdo con la investigación, la red mantenía una operación de doble propósito: transportaba drogas sintéticas desde España hacia Argelia y, posteriormente, empleaba las mismas lanchas para trasladar migrantes hasta la costa sureste española y la isla de Ibiza.
Los investigadores identificaron al menos 64 viajes relacionados con el tráfico de personas, con ganancias estimadas en unos 24 millones de euros. La organización cobraba hasta 12 mil euros por cada migrante y podía trasladar hasta 50 personas en una sola embarcación.
Las autoridades calificaron los viajes como extremadamente peligrosos. Los migrantes eran trasladados en lanchas sobrecargadas, a gran velocidad, sin iluminación y generalmente sin chalecos salvavidas. En algunos casos, incluso eran atados para impedir que cayeran al mar.
La Guardia Civil también señaló que la organización recurría a altos niveles de violencia para mantener el control de sus integrantes, los migrantes y las operaciones frente a las fuerzas de seguridad.
La investigación ocurre en un contexto de cambios en las rutas migratorias hacia España. Entre enero y julio, las llegadas irregulares por vía marítima disminuyeron 31 por ciento, principalmente por una reducción de 60 por ciento en Canarias. En contraste, las llegadas a la España peninsular aumentaron 22 por ciento y a Baleares 10 por ciento, debido al mayor uso de rutas procedentes de Argelia.