El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a insistir en que su país “necesita ser dueño” de Groenlandia por razones de seguridad nacional e internacional y presentó argumentos adicionales para respaldar esa postura durante su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
Trump aseguró que, bajo el control estadounidense, Groenlandia no representaría una amenaza para la OTAN y enfatizó que su país es el único capaz de proteger y defender el vasto territorio ártico, algo que, según él, ninguna otra nación o grupo de países podría hacer con la misma eficacia.
En contraste con declaraciones previas, el mandatario afirmó que no recurrirá al uso de la fuerza militar para tomar la isla, pese a que reconoció que, de hacerlo, Estados Unidos sería “imparable”. “No quiero usar la fuerza. No la usaré”, subrayó en Davos, descartando así la opción del empleo de tropas para lograr la adquisición.
Trump también criticó a la OTAN por considerar que Estados Unidos aporta mucho más de lo que recibe y reiteró que solo su país puede garantizar la seguridad de Groenlandia. Además, mencionó su reciente operación militar en Venezuela como ejemplo del poder estadounidense en el plano internacional.
Finalmente, el presidente dejó claro que su objetivo es negociar con Dinamarca la transferencia de Groenlandia y no un conflicto armado, aunque su insistencia en la importancia estratégica del territorio ha generado controversia entre aliados europeos y ha tensionado las relaciones transatlánticas.