El pleno del Senado de la República aprobó, con amplio respaldo, la reforma constitucional que reduce de manera progresiva la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales, con una implementación escalonada que se completará en 2030. En lo general, el dictamen fue avalado por unanimidad con 121 votos, mientras que en lo particular obtuvo 103 votos a favor y 15 en contra, debido a diferencias sobre el descanso semanal y las horas extra.
La oposición expresó su inconformidad porque el texto no establece de forma explícita que la semana laboral sea de cinco días con dos de descanso, además de cuestionar la ampliación de las horas extraordinarias permitidas. Morena defendió que estos puntos se aclararán en la legislación secundaria. El coordinador Ignacio Mier explicó que el pago de horas extra se regirá por el esquema constitucional: doble a partir de la hora 41 y triple al rebasar el límite permitido.
La reforma fue turnada a la Cámara de Diputados y, de ser avalada, deberá ser ratificada por los congresos estatales. La iniciativa fue presentada en diciembre de 2025 por la presidenta Claudia Sheinbaum y promovida por el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, quienes destacaron que la reducción gradual no afectará a las empresas y puede incluso elevar la productividad.
De acuerdo con el calendario aprobado, la jornada se mantendrá en 48 horas en 2026, bajará a 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y alcanzará las 40 horas en 2030. El dictamen también establece reglas sobre el pago de horas extra, límites semanales y sanciones por excederlos, además de prohibir que menores de 18 años realicen trabajo extraordinario.