El estado de Michoacán reportó la primera defunción por sarampión en México durante 2026, en medio de un brote que continúa extendiéndose por el territorio nacional. La facilidad de transmisión del virus mantiene en vigilancia permanente a las autoridades de salud.
Las cifras del primer mes del año confirman un aumento sostenido de casos y la presencia de zonas activas de contagio. El sarampión afecta tanto a población infantil como a jóvenes adultos, lo que refleja una reactivación del virus en distintos grupos etarios.
Hasta el 23 de enero, Michoacán acumula 19 casos confirmados y una tasa de letalidad superior al 5 por ciento. Aunque el número total de muertes desde el inicio del brote es de 26, la prioridad sigue siendo frenar la propagación mediante esquemas completos de vacunación.
En el panorama nacional, Chihuahua continúa liderando los casos históricos, pero Jalisco concentra actualmente la mayor actividad con más de 500 contagios en lo que va del año. Chiapas también figura entre los estados con mayor número de registros.
Los datos oficiales muestran que los niños menores de cuatro años son los más vulnerables, seguidos por los bebés menores de un año, quienes presentan la incidencia más alta. Sin embargo, los adultos jóvenes también registran cientos de casos, evidenciando que el sarampión sigue siendo una amenaza vigente para toda la población.