El Reino Unido analiza introducir en 2026 una prohibición del uso de redes sociales para menores de 16 años, siguiendo el precedente de Australia, y cerrar vacíos legales que hoy dejan fuera a ciertos chatbots de inteligencia artificial (IA) de la normativa de seguridad digital.
La propuesta forma parte de la estrategia del primer ministro Keir Starmer para acelerar la respuesta institucional ante los riesgos digitales que afectan a niños y adolescentes, en un contexto de mayor presión internacional sobre las grandes plataformas tecnológicas. El Gobierno ya abrió una consulta pública y prevé presentar cambios legislativos en los meses siguientes.
La medida se integraría como una enmienda a la actual ley de seguridad en línea, considerada una de las más estrictas del mundo. No obstante, la norma no cubre hoy las interacciones individuales con chatbots de IA cuando no hay intercambio de contenido entre usuarios, lo que constituye una laguna regulatoria.
La ministra de Tecnología, Liz Kendall, confirmó que antes de junio se presentarán propuestas para cerrar ese vacío, aludiendo a la preocupación por el impacto de los sistemas conversacionales en menores cuando generan vínculos personales sin estándares sólidos de protección infantil.
El debate se intensificó tras conocerse que Grok, el chatbot impulsado por Elon Musk a través de xAI, generó contenidos sexualizados no consentidos. En paralelo, España, Grecia y Eslovenia estudian medidas similares tras la decisión australiana.
El Ejecutivo británico también valora imponer órdenes automáticas de conservación de datos cuando fallece un menor para facilitar investigaciones, así como limitar el “emparejamiento con desconocidos” en consolas y bloquear el intercambio de desnudos entre menores. Las empresas serían responsables de garantizar el cumplimiento.
Estas propuestas han generado tensiones con Estados Unidos por su posible impacto en la libertad de expresión, la privacidad y el acceso de adultos a servicios digitales.
Algunas plataformas ya optan por bloquear el acceso desde Reino Unido antes que implementar verificaciones de edad, aunque estos filtros pueden eludirse con VPN, cuya restricción para menores también está bajo análisis. Especialistas apoyan la iniciativa, pero advierten riesgos de desplazamiento hacia espacios menos regulados y de un “efecto precipicio” al cumplir 16 años. Además, el Gobierno debe definir legalmente qué se considera “red social”.