El gobierno británico informó que está dispuesto a hacer públicos documentos relacionados con la designación del ex príncipe Andrés como representante especial de Comercio Internacional en 2001, luego de su reciente arresto en el contexto del caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein.
La decisión surge tras una iniciativa presentada en el Parlamento por el Partido Liberal Demócrata y respaldada por el ministro de Comercio, Chris Bryant, quien afirmó que la transparencia es un deber con las víctimas.
Aunque no existen cargos formales contra el hermano del rey Carlos III, permaneció varias horas bajo interrogatorio, lo que ha intensificado la polémica en torno a la monarquía y sus vínculos con Epstein. Bryant criticó duramente la conducta del ex príncipe y señaló que cualquier divulgación de documentos deberá coordinarse con las autoridades para no afectar las investigaciones.
En paralelo, el exembajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson, también fue liberado bajo fianza tras ser detenido por su relación con Epstein. El líder liberal demócrata, Ed Davey, calificó estos vínculos como una mancha para el país y exigió mayor claridad institucional.
El escándalo ha generado presión sobre el primer ministro Keir Starmer, cuestionado por decisiones relacionadas con Mandelson. Analistas advierten que la situación profundiza la crisis de credibilidad de la familia real y subrayan que la eventual publicación de archivos busca restaurar la confianza pública y ofrecer justicia simbólica a las víctimas del caso Epstein.