El príncipe Harry, alejado de la vida real, ha llegado a Londres desde California para encontrarse con su padre, el rey Carlos III, quien se encuentra recibiendo tratamiento por un reciente diagnóstico de cáncer.
Harry, sin la compañía de su esposa e hijos, aterrizó en Heathrow y fue escoltado por un convoy hacia el Palacio de Buckingham.
El propio monarca informó a sus hijos sobre su diagnóstico antes de hacerlo público, y esta visita representa un encuentro privado entre padre e hijo, el primero desde el funeral de la reina Isabel II en septiembre de 2022.