El Papa León XIV hizo este domingo un llamado enérgico para frenar lo que calificó como una “espiral de violencia” en Oriente Medio, luego de los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel contra Irán, país que respondió con bombardeos en distintos puntos de la región.
Desde la Plaza de San Pedro, ante miles de fieles, el Pontífice exhortó a los actores involucrados a asumir su responsabilidad ética y detener de inmediato las hostilidades antes de que el conflicto derive en consecuencias irreversibles. Advirtió que el mundo enfrenta el riesgo de una tragedia de gran magnitud si no se pone fin a la confrontación.
El pronunciamiento papal se produce en un contexto de alta tensión internacional. Tras semanas de declaraciones agresivas, los enfrentamientos directos entre fuerzas aliadas y Teherán han elevado el conflicto a un nivel que amenaza con convertirse en una guerra abierta de alcance global.
Desde que fue elegido en mayo de 2025, León XIV ha impulsado una agenda centrada en la mediación y la promoción de la paz en escenarios de crisis. Su intervención de este domingo se enmarca en una serie de gestiones diplomáticas orientadas a reducir tensiones y fomentar el diálogo entre las naciones enfrentadas.