La tensión entre Afganistán y Pakistán aumentó nuevamente luego de que fuerzas afganas lanzaran ataques contra posiciones militares paquistaníes en la frontera.
El Ministerio de Información de Pakistán informó en la red X que su ejército dio una “respuesta inmediata y efectiva” a la ofensiva. Esta escalada ocurre días después de que Pakistán realizara bombardeos en las provincias afganas de Nangarhar y Paktika. La misión de la ONU reportó al menos 13 civiles muertos, mientras que el gobierno talibán elevó la cifra a 18 y rechazó la versión paquistaní que hablaba de más de 80 bajas.
El portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, explicó que se realizaron “operaciones ofensivas a gran escala” contra bases e instalaciones militares de Pakistán, como respuesta a lo que consideran constantes violaciones de su territorio.
Los enfrentamientos se concentraron en las provincias de Kunar y Nangarhar. El vocero militar en el este afgano, Wahidullah Mohammadi, aseguró que no hubo bajas afganas.
Además, el portavoz adjunto talibán, Hamdullah Fitrat, afirmó que sus fuerzas capturaron 15 puestos militares paquistaníes.
Las relaciones entre ambos países se han deteriorado en los últimos meses. Desde octubre, varios cruces fronterizos siguen cerrados tras choques armados que dejaron más de 70 muertos en ambos lados.
Pakistán acusa a Afganistán de no frenar a grupos armados que operan desde su territorio y atacan suelo paquistaní. El gobierno talibán rechaza esas acusaciones y sostiene que Islamabad utiliza ese argumento para justificar sus acciones militares.