El Gobierno de Pakistán anunció una pausa de cinco días en su ofensiva militar en Afganistán, tras gestiones diplomáticas de Arabia Saudí, Catar y Turquía, y ante la cercanía de la festividad del Eid al-Fitr.
La medida se produce dos días después de un bombardeo en Kabul que, según autoridades talibanas, dejó cientos de víctimas civiles tras impactar un centro de rehabilitación. El Ejército paquistaní negó haber atacado instalaciones civiles y aseguró que sus operaciones estaban dirigidas contra bases del grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP).
El gobierno advirtió que la ofensiva, denominada “Operación Ghazab-lil-Haq”, podría reanudarse de inmediato si se registran ataques transfronterizos o actos terroristas en territorio paquistaní durante el periodo de tregua.