La madrugada del martes 3 de marzo estará marcada por un espectáculo astronómico que atraerá las miradas hacia el cielo: un eclipse lunar total. Durante este fenómeno, la Luna adoptará un tono rojizo intenso, razón por la cual popularmente se le conoce como “Luna de Sangre”. Este efecto ocurre cuando la Tierra se coloca entre el Sol y su satélite natural, bloqueando la luz directa y proyectando su sombra sobre la superficie lunar.
El evento podrá ser observado en gran parte del continente americano y, en el caso de México, será visible en todo el país si las condiciones climáticas lo permiten. En esta ocasión, la fase total destacará por su duración mayor a la habitual, lo que permitirá apreciar con calma la transformación gradual de la Luna.
Un eclipse lunar total se produce cuando la Tierra se alinea exactamente entre el Sol y la Luna, cubriendo por completo al satélite con la parte más oscura de su sombra, llamada umbra. A diferencia de un eclipse solar, la Luna no desaparece del cielo, sino que cambia de color.
El tono rojizo se debe a que la atmósfera terrestre filtra la luz solar: las tonalidades azules se dispersan y los matices rojos continúan su trayectoria hasta reflejarse en la superficie lunar. Este proceso genera el característico color cobrizo que distingue al fenómeno.
De acuerdo con los cálculos astronómicos, el eclipse comenzará cerca de las 02:44 horas (tiempo del centro de México). El momento culminante, cuando la Luna quede completamente cubierta por la sombra terrestre, se registrará alrededor de las 05:33 horas.
La etapa total se extenderá aproximadamente entre 80 y 82 minutos, es decir, poco más de una hora. Si se consideran todas las fases —penumbral, parcial y total— el fenómeno tendrá una duración superior a cinco horas, brindando suficiente tiempo para observar los cambios de brillo y color.
En México, el eclipse será visible en todo el territorio nacional, siempre y cuando el cielo permanezca despejado. Tanto en el norte como en el centro y el sur del país podrá apreciarse sin necesidad de instrumentos especiales.
En ciudades como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey será posible observarlo a simple vista, aunque la iluminación urbana podría disminuir la intensidad del contraste rojizo. Para disfrutarlo mejor, se recomienda acudir a sitios con poca contaminación lumínica, como zonas rurales, playas, áreas elevadas o azoteas alejadas de luces intensas.
Observar un eclipse lunar no implica peligro alguno para la vista. A diferencia de los eclipses solares, puede contemplarse directamente sin el uso de filtros o lentes especiales.