La Asamblea de Expertos de Irán designó a Mojtaba Jamenei como el nuevo líder supremo de la República Islámica, tras el fallecimiento del ayatola Alí Jamenei durante una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel. Con esta decisión, el sector más conservador del régimen reafirma su control político y religioso en el país.
El órgano clerical anunció que eligió al hijo del antiguo líder apenas ocho días después del ataque, señalando que la decisión se tomó con rapidez ante lo que calificaron como una agresión extranjera. Mojtaba Jamenei, de 56 años, cuenta con el respaldo de los Guardianes de la Revolución y ha sido considerado durante años como posible sucesor de su padre, a pesar de que el sistema político iraní rechaza formalmente la sucesión hereditaria.
Autoridades iraníes defendieron que el nombramiento es un asunto interno del país. El canciller Abás Araqchi afirmó que ninguna nación tiene derecho a intervenir en esa decisión. En contraste, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó la designación y advirtió que el nuevo líder podría no mantenerse mucho tiempo en el poder sin el aval de Washington.
Mientras tanto, las tensiones continúan en la región. Irán aseguró que tiene capacidad para sostener un conflicto prolongado con Estados Unidos e Israel, incluso por varios meses. Durante el fin de semana, bombardeos contra instalaciones petroleras en Teherán y zonas cercanas dejaron al menos seis personas muertas y varios heridos, en lo que representa un nuevo episodio de la escalada militar.