Ante la proximidad de la Copa Mundial de Fútbol que comenzará el 11 de junio, la Secretaría de la Defensa Nacional implementará el denominado Plan Kukulcán, un dispositivo de vigilancia que movilizará cerca de 99 mil elementos en las ciudades de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, con la finalidad de prevenir riesgos que puedan afectar la seguridad del país durante el torneo.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Jalisco, el general Román Villalvazo Barrios, responsable del Centro de Coordinación del Mundial 2026, indicó que la organización del campeonato implica desafíos importantes tanto en logística como en protección.
El mando militar señaló que uno de los objetivos principales es proyectar al exterior la imagen de un país seguro, confiable y con capacidad de organización, además de garantizar que las autoridades puedan responder ante cualquier amenaza que ponga en riesgo la estabilidad nacional.
Como parte del esquema de seguridad, se conformarán tres fuerzas de tarea conjuntas —una en cada ciudad sede— además de siete agrupaciones adicionales en otras localidades donde podrían concentrarse las selecciones para entrenar.
Estas unidades estarán integradas por aproximadamente 20 mil integrantes de las Fuerzas Armadas, entre personal del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional. A ellos se sumarán más de 55 mil elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y personal de empresas privadas, lo que permitirá alcanzar un despliegue cercano a los 99 mil efectivos.
El plan también contempla la participación de 188 binomios caninos especializados en detección de explosivos y drogas, unidades equinas, más de 2 mil 100 vehículos militares, 378 vehículos civiles destinados a escoltas y 24 aeronaves para tareas de vigilancia y apoyo.
Asimismo, se empleará tecnología especializada como drones de monitoreo, sistemas antidrones, carpas para descontaminación y otros equipos diseñados para reforzar las labores de seguridad.
Villalvazo Barrios explicó que el esquema se organizará mediante distintos “anillos de seguridad” alrededor de lugares estratégicos, entre ellos aeropuertos, hoteles, centros de entrenamiento, estadios y zonas destinadas a festividades de aficionados. Estos niveles de resguardo abarcarán perímetros inmediato, intermedio y distante, con un cuarto nivel adicional en algunos puntos críticos.
Antes de poner en marcha los operativos, personal especializado del Ejército llevará a cabo revisiones para detectar sustancias químicas, biológicas, radiológicas o nucleares, además de inspecciones antiexplosivos y monitoreo electrónico para identificar posibles riesgos.
En paralelo, el plan incluye un sistema de defensa aérea estructurado en cinco niveles que integrará radares, aeronaves estratégicas, aviones interceptores F-5 y T-6 Texan, así como helicópteros preparados para evacuaciones aeromédicas y apoyo desde el aire.
También se desplegarán equipos antidrones para vigilar el espacio aéreo durante los partidos y los distintos eventos relacionados con la competencia.
El general informó que desde enero cerca de 8 mil efectivos comenzaron una capacitación especializada que abarca control de multitudes, respuesta táctica, maniobras ofensivas y defensivas, atención médica en situaciones de emergencia y coordinación de escoltas.
Además, a mediados de marzo se realizará un simulacro militar tanto en gabinete como en campo, con la participación de 23 instituciones involucradas, con el propósito de unificar protocolos y mejorar la coordinación entre dependencias antes del inicio del Mundial.