Los gobiernos de México, Colombia y Brasil expresaron de manera conjunta su postura frente al aumento de tensiones en Medio Oriente y enfatizaron que los desacuerdos entre países deben resolverse mediante el diálogo diplomático y no a través de enfrentamientos militares.
En un comunicado compartido, las tres naciones latinoamericanas señalaron que la comunidad internacional debe priorizar las instancias institucionales y el entendimiento político para abordar los conflictos entre Estados, respetando los principios que promueven la resolución pacífica de controversias en el ámbito global.
Los gobiernos consideraron urgente frenar las hostilidades que actualmente se desarrollan en la región y plantearon la necesidad de establecer un cese al fuego inmediato que permita abrir un espacio auténtico para la negociación entre las partes involucradas.
Según el posicionamiento, la interrupción de las acciones militares sería un paso clave para crear condiciones favorables al diálogo diplomático y a la construcción de acuerdos que contribuyan a la estabilidad regional.
Asimismo, México, Colombia y Brasil manifestaron su disposición de respaldar esfuerzos orientados a fortalecer la confianza entre los actores del conflicto y avanzar hacia una solución política que ponga fin a la confrontación.
Las tres naciones coincidieron en que la negociación y el diálogo siguen siendo las herramientas más eficaces para alcanzar acuerdos duraderos y evitar que la violencia continúe escalando en Medio Oriente.