La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el gobierno mexicano únicamente participará en la investigación del caso Jeffrey Epstein si el Departamento de Justicia de Estados Unidos pide formalmente su apoyo, ya que se trata de un proceso que se desarrolla en territorio estadounidense.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria subrayó que la indagatoria corresponde a las autoridades de ese país y que México no abrirá una investigación propia por los nuevos archivos difundidos.
“Es una investigación que se lleva a cabo en Estados Unidos y, si requieren la colaboración de México, participaremos, pero el proceso ocurre allá”, expresó.
Sheinbaum descartó así que en México se inicie un procedimiento por la mención de empresarios mexicanos en los documentos recientemente revelados, entre ellos Ricardo Salinas Pliego, Carlos Slim, María Asunción Aramburuzabala y Paula Cussi, aclarando que aparecer en los expedientes no implica responsabilidad penal.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el pasado 30 de enero un nuevo lote de documentos del caso Epstein, como parte de la Ley de Transparencia. El acervo supera los tres millones de páginas e incluye correos electrónicos, listas de contactos, más de dos mil videos y alrededor de 180 mil imágenes.
En este conjunto aparecen también los nombres de expresidentes mexicanos como Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto. Salinas es mencionado en un correo fechado en noviembre de 2016; Zedillo figura en un documento titulado “Familias Illuminati y sus asociadas”; y Peña Nieto aparece en textos relacionados con su campaña presidencial de 2012.
Jeffrey Epstein fue hallado muerto en su celda en 2019, mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual. Aunque su muerte fue catalogada como suicidio, ha generado múltiples teorías conspirativas, algunas de ellas impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump durante su campaña de 2024.
Trump, quien mantuvo una relación cercana con Epstein en los años noventa y principios de los dos mil antes de distanciarse, se opuso durante meses a la difusión de los archivos. Sin embargo, el Congreso de Estados Unidos, con el respaldo de demócratas y republicanos, aprobó la ley que permitió su desclasificación.