Asciende a 45 el número de fallecidos por el accidente ferroviario en España. De acuerdo con autoridades locales, fueron encontrados dos cuerpos entre los restos de los trenes que colisionaron el domingo en Adamuz.
Mientras tanto, especialistas continúan investigando las causas del que ya es considerado el peor accidente ferroviario del país desde 2013, cuando un descarrilamiento dejó 80 muertos cerca de Santiago de Compostela.
El siniestro ocurrió cuando los últimos vagones de un tren del operador privado italiano Iryo descarrilaron en Adamuz, mientras realizaban el trayecto Málaga-Madrid. Dos de esos coches quedaron sobre la vía contigua justo en el momento en que circulaba un tren de la empresa pública Renfe, que viajaba en sentido contrario, de Madrid a Huelva, y terminó impactando contra ellos.
Los investigadores descartaron inicialmente que el accidente se debiera a exceso de velocidad o a un error humano, ya que ambos trenes se encontraban en una recta. Por ello, ahora centran las pesquisas en el estado de las vías y del material ferroviario.
Asimismo, las familias de las 45 víctimas comenzaron los sepelios en un país sumido en el luto. El Gobierno anunció que se realizará un “homenaje de Estado” el próximo 31 de enero en Huelva, ciudad de origen de muchos de los fallecidos.