A partir de este jueves 2 de abril, con motivo del Jueves Santo, diversas zonas de la Ciudad de México aplicarán restricciones para la venta de bebidas alcohólicas debido a la llamada ley seca de Semana Santa. La medida no se implementará en toda la capital ni en todas las alcaldías de forma general, por lo que es importante revisar en qué lugares aplica para evitar sanciones.
Esta disposición se encuentra respaldada por avisos oficiales publicados en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, aunque su aplicación varía según cada demarcación: en algunos casos la prohibición es total y en otros solo abarca colonias, barrios o pueblos específicos.
Uno de los casos más notorios es el de Iztapalapa, donde la venta de alcohol estará restringida en los ocho barrios tradicionales debido a la representación de la Pasión de Cristo. Durante Jueves y Viernes Santo prácticamente ningún establecimiento podrá comercializar bebidas alcohólicas en esa zona.
En Cuajimalpa, la prohibición se aplicará en toda la alcaldía del 2 al 5 de abril, por lo que tiendas, bares y depósitos no podrán vender alcohol durante ese periodo.
Por su parte, La Magdalena Contreras también implementará la restricción de manera general del 2 al 4 de abril, y la medida incluye incluso los pedidos a domicilio, por lo que se recomienda tomar precauciones.
En la alcaldía Gustavo A. Madero, la ley seca solo estará vigente en algunas colonias, principalmente en aquellas donde se realizan fiestas patronales o actividades religiosas durante la Semana Santa.
Comerciar bebidas alcohólicas en zonas donde esté prohibido puede derivar en sanciones severas. Las autoridades advierten que quienes incumplan la norma podrían enfrentar multas elevadas, clausuras de establecimientos e incluso arrestos, conforme a lo establecido en la Ley de Cultura Cívica y otras disposiciones administrativas locales.
Las sanciones económicas pueden oscilar aproximadamente entre 21 mil y más de 290 mil pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción y de si se trata de un establecimiento o una persona física. En el caso de los negocios, las penalizaciones suelen ser más estrictas.
Además de las multas, también se contemplan clausuras temporales, suspensión de actividades, arrestos de hasta 36 horas y, en algunos casos, trabajo comunitario.