A dos días de que se cumplan cuatro años de la invasión rusa a Ucrania, el Papa León XIV hizo un llamado urgente para que cesen las hostilidades y se ponga fin a una guerra que, afirmó, “no puede posponerse”. Durante su mensaje dominical en la Plaza de San Pedro, el pontífice calificó el conflicto como una profunda herida para toda la humanidad y subrayó que la paz debe traducirse en decisiones responsables.
El mensaje papal se dio en un contexto de tensión internacional, mientras Estados Unidos intenta impulsar negociaciones que permanecen estancadas debido a las demandas territoriales de Rusia en el Dombás y la negativa de Kiev a comprometer su soberanía.
El líder de la Iglesia católica lamentó las miles de víctimas, familias fracturadas y la destrucción acumulada, y advirtió que las consecuencias del conflicto marcarán a generaciones enteras si no se privilegia la vida humana por encima de intereses geopolíticos.
Cuatro años de guerra: saldo humano y económico
Mientras el Vaticano insiste en la vía diplomática, los combates continúan. Ucrania reportó nuevos ataques con drones y misiles balísticos lanzados por Rusia, dirigidos contra infraestructura civil y militar.
Tras 48 meses de enfrentamientos, las cifras reflejan la magnitud de la tragedia:
Víctimas civiles: Más de 11 mil 500 muertos y cerca de 25 mil heridos verificados por la ONU, aunque se estima que el número real es mayor.
Bajas militares: Servicios de inteligencia occidentales calculan que los combatientes muertos y heridos en ambos bandos superan los 600 mil.
Refugiados: Más de 6.5 millones de ucranianos han salido del país, principalmente hacia Europa.
Desplazados internos: Alrededor de 3.7 millones permanecen desplazados dentro del territorio ucraniano.
Reconstrucción: El Banco Mundial estima que la recuperación del país requerirá unos 486 mil millones de dólares.
Infraestructura dañada: Cerca del 10% del parque habitacional ha sido destruido o afectado, dejando a millones sin vivienda segura.
En este escenario, el Papa reiteró que la paz es una necesidad impostergable y pidió a la comunidad internacional redoblar esfuerzos para detener una guerra que continúa cobrando vidas y profundizando la crisis humanitaria.