El estrecho de Ormuz fue nuevamente cerrado por Irán este miércoles, pocas horas después de que se registraran ataques israelíes en territorio libanés, de acuerdo con información difundida por la agencia semioficial Fars.
La decisión interrumpe otra vez el paso de buques petroleros por una de las rutas marítimas más importantes del planeta, apenas un día después de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán permitiera el tránsito de dos embarcaciones.
La reapertura parcial del corredor marítimo había generado expectativas de estabilidad en la región e incluso provocó una baja en los precios internacionales del petróleo. No obstante, el nuevo bloqueo evidencia la fragilidad de la tregua y reintroduce incertidumbre en los mercados energéticos.
El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del comercio mundial de crudo, por lo que cualquier interrupción en su operación tiene efectos inmediatos en la economía global.
El cierre ocurre además en medio de una serie de ataques atribuidos a Irán contra Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, que habrían impactado instalaciones petroleras, plantas eléctricas y sistemas de desalinización. También se reportó que un dron golpeó el oleoducto este-oeste de Arabia Saudita, infraestructura que Riad utiliza como alternativa para mantener sus exportaciones cuando el estrecho permanece bloqueado.
Por otra parte, las fuerzas armadas iraníes informaron que este miércoles derribaron un dron israelí modelo Hermes 900 que sobrevolaba la ciudad de Lar, en la provincia de Fars. El hecho fue confirmado por la televisión estatal Irib, que citó un comunicado de los Guardianes de la Revolución.