El gobierno de Irán exhortó este martes a las naciones europeas a no involucrarse en la confrontación que mantiene con Israel y Estados Unidos, luego de que Alemania, Reino Unido y Francia manifestaran la posibilidad de ejecutar “medidas defensivas” para frenar la capacidad iraní de lanzar misiles.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, señaló que cualquier acción de ese tipo sería interpretada como una agresión directa. Subrayó que una intervención europea equivaldría a un acto bélico y a una colaboración con los países que, según Teherán, iniciaron las hostilidades.
La confrontación en Medio Oriente, desatada tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní, continúa sin señales de distensión. Este martes se reportaron bombardeos intensos en Teherán y en zonas de Líbano, además de un ataque con drones contra la embajada estadounidense en Arabia Saudita.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que la guerra podría extenderse durante varias semanas, mientras el enfrentamiento se amplía en distintos frentes y eleva la tensión regional.
En paralelo, la crisis ya genera repercusiones económicas a escala global, particularmente en el mercado petrolero, con afectaciones en el suministro de crudo y caídas significativas en bolsas internacionales.
Arabia Saudita informó que interceptó ocho drones cerca de Riad y la ciudad de Al Kharj. Dos de estos artefactos impactaron en la embajada estadounidense en la capital saudí, provocando un incendio de dimensiones limitadas y daños materiales menores, de acuerdo con autoridades locales. La representación diplomática pidió a sus ciudadanos permanecer resguardados.
Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Kuwait anunció el cierre indefinido de sus instalaciones ante el incremento de las tensiones en la región.
Desde el inicio de la ofensiva, Irán ha respondido con ataques dirigidos a bases militares estadounidenses en Medio Oriente y a objetivos en Israel. Mientras autoridades israelíes anticipan varios días más de combates, el mandatario estadounidense estima que el conflicto podría prolongarse entre cuatro y cinco semanas, aunque aseguró que su país tiene capacidad para intensificar las operaciones si así lo considera necesario.