El juicio en segunda instancia contra Marine Le Pen por el presunto uso indebido de fondos del Parlamento Europeo comenzó este martes en París, en un proceso clave para la líder de la extrema derecha francesa, quien busca revertir su condena y preservar la posibilidad de competir en la elección presidencial de 2027.
La exdirigente del Frente Nacional —hoy Agrupación Nacional (RN)— fue sentenciada en marzo por un tribunal correccional a dos años de prisión firme, una multa de 100 mil euros y, sobre todo, a cinco años de inhabilitación inmediata, lo que sacudió el escenario político francés. La decisión incluso generó reacciones internacionales, como la del presidente estadounidense Donald Trump, quien la calificó de “caza de brujas”.
Le Pen, de 57 años, acudió al Palacio de Justicia sin ofrecer declaraciones, aunque previamente afirmó que confía en convencer a los magistrados de su inocencia y que su defensa se basará en “decir la verdad”. El proceso de apelación se extenderá hasta el 11 de febrero y se desarrolla en un contexto en el que ella o su heredero político, Jordan Bardella, encabezan las encuestas para suceder a Emmanuel Macron, quien no podrá reelegirse.
Además de Le Pen, otras 23 personas vinculadas al RN —entre exdiputados europeos, colaboradores y el propio partido— fueron condenadas en primera instancia. Doce de ellos y la formación recurrieron el fallo. La justicia determinó que entre 2004 y 2016 existió un sistema para desviar asistentes parlamentarios pagados por la Unión Europea hacia labores partidistas, práctica prohibida. Aunque no se acreditó enriquecimiento personal, se ordenó la devolución de 3.2 millones de euros al Parlamento Europeo.
En esta nueva fase, la defensa no negará los hechos de manera absoluta, sino que buscará demostrar que Le Pen no tuvo intención de cometer el delito, con el objetivo de lograr una eventual reducción de la pena que le permita competir en 2027. De persistir una condena, aún podría recurrir a la Corte de Casación.
Mientras tanto, encuestas recientes indican que casi la mitad de los franceses considera que Bardella, de 30 años, tiene mayores posibilidades de ganar la presidencia, lo que refuerza la percepción de que el relevo dentro del RN podría adelantarse si la justicia confirma la inhabilitación de su histórica líder.