El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, dio a conocer que al 28 de febrero de 2026 se contabilizaron 22 millones 527 mil 854 puestos laborales afiliados al IMSS, lo que representa el registro más alto para un mes de febrero y el quinto mayor nivel alcanzado en cualquier mes.
Durante la conferencia matutina encabezada en Palacio Nacional por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el titular del IMSS precisó que los datos aún son preliminares, ya que continúa el proceso de integración de información relacionada con trabajadores de plataformas digitales, cuyos resultados se darán a conocer el próximo 9 de marzo. Señaló que, una vez incorporados, la cifra podría ajustarse al alza.
En cuanto a la generación de empleo, explicó que tan solo en febrero se sumaron 157 mil 882 nuevos puestos formales, con lo que el acumulado en lo que va del año asciende a 217 mil 299 empleos, equivalente a un crecimiento de 1 por ciento. En comparación anual, de febrero de 2025 a febrero de 2026, se reportó un incremento de 96 mil 923 plazas.
Robledo también destacó mejoras en la calidad del empleo, al informar que el salario base de cotización promedio alcanzó 665.6 pesos diarios, es decir, cerca de 20 mil 245 pesos mensuales. Esta cifra representa un aumento de 46 pesos en el último año, lo que equivale a un crecimiento de 7.4 por ciento y constituye el nivel más alto registrado.
Respecto a la estructura del empleo, indicó que el 87.4 por ciento de los puestos afiliados son permanentes, sumando 19 millones 696 mil 739 plazas de este tipo, también la cifra más elevada para un mes de febrero.
En materia de participación femenina, detalló que 9 millones 029 mil 894 mujeres cuentan con un empleo formal registrado ante el IMSS, lo que representa el 40.1 por ciento del total de trabajadores afiliados.
Finalmente, señaló que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó recientemente una reducción de 3.1 puntos porcentuales en la pobreza laboral a nivel nacional, alcanzando su nivel más bajo en dos décadas. Este resultado, afirmó, refleja no solo el aumento del empleo formal, sino también la mejora sostenida en los ingresos de las y los trabajadores inscritos en el Seguro Social.