El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní en el océano Índico. Se trata del buque de inteligencia iraní Zagros (SIGINT).
Por su parte, el almirante Brad Cooper detalló que el buque impactado sufrió daños estructurales severos. Indicó que la acción forma parte de la llamada Operación Furia Épica, un despliegue de gran magnitud que involucra a más de 50 mil militares, alrededor de 200 aeronaves de combate, dos portaaviones y bombarderos estratégicos.
De acuerdo con el balance oficial, las fuerzas estadounidenses han neutralizado 17 embarcaciones iraníes y efectuado cerca de dos mil ataques contra distintos blancos, empleando un número similar de municiones.
Estas acciones, según el mando militar, han debilitado de manera significativa las defensas aéreas de Irán, así como su arsenal de misiles balísticos, plataformas de lanzamiento y vehículos aéreos no tripulados. Bombarderos B-2, B-1 y B-52 participaron en incursiones contra instalaciones estratégicas y centros de mando. El CENTCOM aseguró que actualmente no se registra presencia de buques iraníes en el golfo Arábigo, el estrecho de Ormuz ni el golfo de Omán.
Cooper comparó la intensidad de la ofensiva con la campaña de “conmoción y pavor” aplicada en 2003, al señalar que en sus primeras 24 horas la operación actual casi duplicó aquel nivel de fuego. Añadió que las acciones se mantienen de forma continua en múltiples frentes —tierra, mar, aire, espacio y ámbito cibernético— en coordinación con fuerzas israelíes.
En reacción, Irán habría lanzado más de 500 misiles balísticos y más de dos mil drones. Según el mando estadounidense, varios de estos ataques alcanzaron zonas civiles y evidencian un desgaste en la capacidad ofensiva iraní. Estados Unidos mantiene operaciones de identificación dinámica de objetivos y continúa la búsqueda de lanzadores móviles para reducir la capacidad de ataque restante.
La Marina de Sri Lanka informó que un buque militar iraní se hundió a unos 74 kilómetros del puerto de Galle, en el océano Índico. El canciller Vijitha Herath comunicó ante el Parlamento que alrededor de 180 tripulantes viajaban a bordo de la fragata Iris Dena cuando se emitió la señal de emergencia.
Las autoridades locales desplegaron dos embarcaciones y una aeronave para las labores de auxilio, logrando rescatar a 35 personas, quienes fueron trasladadas al Hospital Universitario Karapitiya. También se reportaron al menos 30 marinos lesionados. Hasta ahora, ni las autoridades ceilandesas ni el CENTCOM han confirmado si el navío hundido es el mismo mencionado en el reporte estadounidense.
El almirante Cooper reiteró que el propósito de la ofensiva es desmantelar la capacidad de Irán para amenazar intereses de Estados Unidos y sus aliados, y sostuvo que las operaciones continuarán hasta alcanzar los objetivos establecidos por el gobierno estadounidense.