El Gobierno de Estados Unidos informó que el personal no esencial de su embajada en Israel, junto con los familiares de empleados, deberá abandonar el país como medida preventiva frente al aumento de riesgos de seguridad. En un comunicado, la sede diplomática explicó que el Departamento de Estado autorizó esta salida para proteger a su personal ante posibles incidentes.
La embajada advirtió que, debido a hechos recientes y sin previo aviso, podría limitar o suspender temporalmente los desplazamientos de funcionarios y sus familias hacia zonas específicas como la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania, consideradas áreas de alto riesgo en el actual contexto de tensión.
La decisión ocurre después de la tercera ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, con mediación de Omán, vistas como un esfuerzo para evitar un conflicto abierto. Washington mantiene su postura de impedir que Teherán desarrolle armas nucleares, mientras que el gobierno iraní sostiene su derecho al uso pacífico de la energía nuclear.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dio el 19 de febrero un plazo de “10 a 15 días” para determinar si era viable un acuerdo o si se recurriría a la fuerza. En paralelo, Estados Unidos reforzó su presencia militar en la región con el despliegue de dos portaaviones, entre ellos el USS Gerald R. Ford, considerado el más grande del mundo, que partió de Creta rumbo a la costa israelí.
Entre las condiciones planteadas por Washington para un eventual pacto se encuentra la prohibición total del enriquecimiento de uranio en Irán, así como la inclusión de su programa de misiles balísticos, vistos por Israel como una amenaza directa.
La tensión también provocó que el Gobierno de China emitiera una recomendación para que sus ciudadanos eviten viajar a Irán. El Ministerio de Asuntos Exteriores advirtió sobre un incremento significativo de los riesgos de seguridad y pidió a quienes ya se encuentran en ese país que extremen precauciones y consideren salir lo antes posible.
Por su parte, el Gobierno de Canadá instó a sus ciudadanos en Irán a salir del país si pueden hacerlo de manera segura. En su aviso, señaló que las hostilidades podrían reanudarse sin previo aviso y recomendó mantener documentos actualizados y provisiones suficientes ante una posible situación de emergencia.
El Gobierno del Reino Unido también anunció el retiro temporal de su personal diplomático de Irán debido al deterioro de las condiciones de seguridad. No obstante, la embajada británica continuará operando a distancia para atender a sus ciudadanos y mantener la coordinación diplomática, con el fin de reducir riesgos sin suspender sus funciones esenciales.