El Departamento de Defensa de Estados Unidos informó este martes que desplegará alrededor de 3 mil paracaidistas pertenecientes a la 82ª División Aerotransportada del Ejército hacia Oriente Medio, de acuerdo con funcionarios del gobierno estadounidense.
Los militares integran la Fuerza de Respuesta Inmediata de dicha división, considerada una de sus unidades de élite y especializada en operaciones de asalto aéreo.
A casi un mes de que iniciara el conflicto, la administración estadounidense evalúa reforzar su presencia terrestre en la región, al tiempo que mantiene abiertas opciones diplomáticas para frenar la guerra. La semana pasada Washington envió a Irán una propuesta con 15 puntos para terminar el enfrentamiento; sin embargo, Teherán rechazó la iniciativa.
Con este nuevo despliegue, los paracaidistas se sumarán a los cerca de 50 mil soldados estadounidenses que ya se encuentran activos en Oriente Medio. Además, se prevé la llegada de más efectivos de la Marina, quienes actualmente se dirigen hacia la zona.
Hace dos semanas, el Pentágono también ordenó movilizar un “grupo anfibio de respuesta rápida”, lo que implica trasladar fuerzas de desembarco a bordo de una flota militar. Medios estadounidenses señalaron que se trata de la 31ª Unidad Expedicionaria de la Marina, con base en Okinawa, Japón, la cual podría arribar al Golfo Pérsico antes de que concluya la semana.
De forma paralela, tres buques de la Marina zarparon el viernes pasado desde San Diego, California, transportando a unos 2 mil 200 elementos de la 11ª Unidad Expedicionaria. Aunque originalmente su destino era la región del Indopacífico, se especula que podrían ser redirigidos hacia Oriente Medio.
Con la suma de estas fuerzas aerotransportadas y navales, el número de tropas adicionales desplegadas en las cercanías de Irán podría ubicarse entre 6 mil y 8 mil militares.
Especialistas han planteado diversas hipótesis sobre el objetivo de este refuerzo. Una de las más mencionadas sugiere que las tropas podrían participar en una eventual operación para tomar la isla iraní de Kharg, considerada un punto clave para las exportaciones petroleras de la República Islámica.
Hasta el momento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha anunciado oficialmente el envío de tropas al territorio iraní. No obstante, expertos señalan que el movimiento de unidades desde otras bases y la modificación de sus planes originales podría anticipar un despliegue de mayor escala o, en su defecto, dejar más expuestas otras posiciones estratégicas estadounidenses, especialmente en el Océano Índico.