En México, aproximadamente el 12 por ciento de la población adulta padece algún grado de enfermedad renal, lo que incluye tanto a personas con daño en los riñones como a quienes requieren tratamientos como la diálisis, informó Enzo Vásquez Jiménez, jefe del servicio de Nefrología del Hospital Juárez de México de la Secretaría de Salud.
El especialista señaló que la enfermedad renal crónica se encuentra entre las diez principales causas de muerte en el país, tanto en hombres como en mujeres.
En el contexto del Día Mundial del Riñón, que se conmemora el segundo jueves de marzo, subrayó la importancia de reforzar las acciones de prevención y reducir la incidencia de estos padecimientos. Para ello, dijo, es necesario el trabajo coordinado entre instituciones públicas, privadas y la población.
Indicó que mantener una alimentación equilibrada y una adecuada hidratación con agua natural son medidas clave para prevenir problemas renales. También recomendó disminuir el consumo de productos con alto contenido de fructosa y evitar bebidas azucaradas, como los refrescos.
Estas acciones contribuyen a prevenir enfermedades como la diabetes, la obesidad y la hipertensión, padecimientos que incrementan el riesgo de desarrollar daño renal. En el caso de quienes ya viven con estas enfermedades, enfatizó la importancia de mantener un control médico adecuado, así como evitar el tabaquismo y el sedentarismo.
Vásquez Jiménez explicó que los riñones cumplen diversas funciones vitales, entre ellas eliminar desechos y toxinas del organismo, regular el equilibrio de líquidos en el cuerpo y producir hormonas como la eritropoyetina, responsable de estimular la formación de glóbulos rojos en la médula ósea. Por ello, cuando la enfermedad renal se encuentra en etapas avanzadas, puede presentarse anemia.
Asimismo, los riñones participan en el control de la presión arterial, en el mantenimiento de la salud ósea y en el equilibrio de minerales esenciales como sodio, potasio, magnesio, fósforo y calcio.
El especialista señaló que el principal factor de riesgo para desarrollar enfermedad renal es la diabetes mellitus, especialmente cuando no se mantiene bajo control. También influyen otros padecimientos como las enfermedades cardíacas, la hipertensión y hábitos como el tabaquismo.
El objetivo principal, dijo, es evitar que el padecimiento avance, por lo que exhortó a la población a cuidar su salud y acudir a revisiones médicas.
Advirtió que la enfermedad renal suele desarrollarse sin síntomas en sus primeras etapas y que, cuando estos aparecen, generalmente ya existe una reducción importante en la función de los riñones. Entre las señales que pueden presentarse están la anemia —que se manifiesta con debilidad, palidez y cansancio—, hinchazón en los pies, pérdida del apetito y acumulación de toxinas en la piel que provocan comezón.
Finalmente, destacó que el Día Mundial del Riñón busca generar conciencia sobre la relevancia de la salud renal y fomentar la detección temprana de estos padecimientos, ante el alto número de casos. El propósito es disminuir el impacto de la enfermedad en los pacientes, sus familias, los sistemas de salud y la economía de los países.