La Cámara de Diputados aprobó una reforma que prohíbe por completo los vapeadores y cigarrillos electrónicos en el país. La iniciativa contempla sanciones que van de uno a ocho años de prisión, además de multas que pueden llegar a 226 mil pesos, para quienes fabriquen, comercialicen o distribuyan estos dispositivos.
La votación en lo general cerró con 324 sufragios a favor y 129 en contra, en medio de acusaciones de criminalización y protestas en el pleno.
La modificación a la Ley General de Salud establece la prohibición total de cualquier actividad vinculada con vapeadores, cigarrillos electrónicos y dispositivos similares. Entre las acciones que ya no estarán permitidas se encuentran:
-Comprar vapeadores con fines comerciales.
-Fabricarlos o ensamblarlos.
-Almacenarlos o trasladarlos para su venta.
-Importarlos o exportarlos.
-Distribuirlos, comercializarlos o suministrarlos.
-Publicitarlos en cualquier plataforma o medio.
El objetivo de la reforma es impedir su circulación y desmantelar su cadena comercial.
La reforma ya fue aprobada en lo general por la Cámara de Diputados, pero aún falta la discusión de las reservas en lo particular. Tras su aprobación final en San Lázaro, el dictamen será enviado al Senado, donde deberá ser revisado, debatido y votado.
Si la Cámara Alta lo avala, se enviará al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF). La prohibición entrará en vigor en la fecha que establezca dicha publicación.