El último martes de febrero se conmemora el Día Mundial de la Esterilización Animal, una fecha de gran relevancia para quienes promueven el bienestar y la defensa de las mascotas. Esta jornada busca fomentar el control responsable de la población animal y reducir la práctica del sacrificio de perros y gatos sanos.
La efeméride fue impulsada en 1995 por la Human Society Veterinary Medical Association, con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de esterilizar y castrar como una medida clave para salvar vidas.
La esterilización es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se extirpan los ovarios y el útero en las hembras, y los testículos en los machos, con el fin de impedir la reproducción y el nacimiento de camadas no deseadas.
Pensar que una mascota, por tener hogar, no puede terminar en situación de abandono es una idea equivocada. Diversos estudios indican que muchos animales en condición de calle alguna vez tuvieron dueño, pero fueron abandonados por distintas razones. Entre las más frecuentes se encuentran las dificultades económicas para cubrir gastos como alimentación y vacunación, así como la falta de información y preparación para integrar adecuadamente a un animal como parte de la familia.
Por ello, la difusión de información y la implementación de campañas por parte de instituciones, fundaciones y organizaciones civiles resultan esenciales para frenar la sobrepoblación de perros y gatos, controlar su natalidad y prevenir problemas de salud pública y ambientales derivados del abandono.
Especialistas en medicina veterinaria recomiendan realizar la esterilización, de preferencia antes del primer celo, debido a múltiples beneficios:
-Prevención de enfermedades: En hembras disminuye el riesgo de infecciones uterinas (como la piometra) y cáncer de mama; en machos reduce la probabilidad de cáncer testicular, que puede presentarse con alta incidencia en perros y gatos. También puede contribuir a reducir otros padecimientos, dependiendo de la raza, edad y sexo del animal.
-Control de la sobrepoblación: Evita nacimientos no planificados que, en muchos casos, terminan en abandono o eutanasia conforme a disposiciones sanitarias.
-Mejora del comportamiento: Ayuda a disminuir conductas agresivas y comportamientos asociados al celo, favoreciendo una convivencia más equilibrada.
Promover la esterilización es una acción responsable que contribuye al bienestar animal y a una convivencia más saludable entre las mascotas y la sociedad.