La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas estableció el 5 de marzo como el Día Internacional para Concienciar sobre el Desarme y la No Proliferación mediante la Resolución A/RES/77/51.
Esta fecha busca impulsar acciones que favorezcan la paz y la seguridad global, promoviendo la participación de gobiernos, organizaciones y ciudadanos en la construcción de un mundo más seguro.
La conmemoración también tiene como propósito reforzar las políticas internacionales orientadas al desarme, especialmente aquellas relacionadas con la eliminación y el control de armas de destrucción masiva, así como reafirmar el compromiso de los Estados miembros para aplicar medidas que eviten su expansión.
Diversos actores, entre ellos gobiernos, organismos intergubernamentales, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, desempeñan un papel clave en la difusión de la educación sobre el desarme y la no proliferación, considerada una herramienta fundamental para fortalecer la paz y la seguridad a nivel mundial.
En este ámbito destaca la labor de la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas, creada en 1998 y dependiente de la Secretaría General de la ONU, cuya sede se encuentra en Nueva York. Esta instancia trabaja para reducir y eliminar armas nucleares, químicas, biológicas y convencionales.
Entre sus principales funciones se encuentra promover el desarme nuclear y prevenir la proliferación de armamento, además de fortalecer los acuerdos internacionales relacionados con armas de destrucción masiva.
También impulsa iniciativas para limitar el uso de armas convencionales, como las minas terrestres y las armas de fuego. Desde 2017, la oficina está dirigida por la diplomática japonesa Izumi Nakamitsu, quien se desempeña como secretaria general adjunta y alta representante para Asuntos de Desarme.