Cada 21 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Lengua Materna, una fecha destinada a proteger y promover los idiomas y dialectos que se hablan en el mundo, así como a impulsar la diversidad lingüística y cultural.
La iniciativa surgió a propuesta de Bangladesh y fue aprobada por la UNESCO en 1999. Desde el año 2000 se celebra oficialmente en todo el mundo, tras el respaldo del entonces secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
Posteriormente, en 2007, la Asamblea General proclamó 2008 como Año Internacional de los Idiomas, reforzando la importancia de preservar la diversidad lingüística.
La lengua materna es el primer idioma que una persona aprende desde su nacimiento y que se convierte en su principal herramienta de comunicación e identidad. También se le denomina lengua nativa. Si a lo largo de la vida se adquiere otro idioma, este se considera una segunda lengua.
La fecha también rinde tributo al pueblo de Bangladesh. En 1952, durante las manifestaciones del Movimiento por la Lengua Bengalí, varios ciudadanos fueron asesinados por el ejército de Pakistán mientras defendían su derecho a expresarse en su propio idioma. A pesar de la represión, mantuvieron firme su lucha por un derecho universal: hablar su lengua.
Actualmente, la pérdida acelerada de idiomas es motivo de preocupación mundial. Se estima que cada dos semanas desaparece una lengua, lo que implica la extinción de conocimientos, tradiciones y expresiones culturales únicas.
Cerca del 45% de las lenguas del planeta están en riesgo. De unas 6 mil 600 que se hablan actualmente, una gran parte enfrenta peligro de desaparecer debido a transformaciones sociales, culturales y al impacto de la globalización.
Las lenguas como derecho universal
El idioma forma parte esencial de la identidad, la historia y la cosmovisión de los pueblos. Su desaparición significa también la pérdida de valores, costumbres y saberes ancestrales, especialmente en comunidades indígenas y minoritarias.
Por ello, la UNESCO ha hecho reiterados llamados a proteger el plurilingüismo y fortalecer políticas que impulsen el uso y enseñanza de las lenguas originarias.
Acciones de la UNESCO en defensa del plurilingüismo
En 2006, la UNESCO conformó un equipo interdisciplinario y una red de centros para coordinar esfuerzos de protección lingüística en los cinco continentes. El objetivo es fomentar el uso de los idiomas como parte del patrimonio cultural e intelectual de la humanidad.
Entre las estrategias a futuro destaca la incorporación de lenguas en peligro a los sistemas educativos y su difusión mediante herramientas tecnológicas.
El Día Internacional de la Lengua Materna recuerda que la diversidad lingüística es clave para el diálogo intercultural, la inclusión social y el desarrollo sostenible. Preservar las lenguas es proteger la memoria y la identidad de la humanidad.