Cada 6 de febrero se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), una práctica que se realiza principalmente en niñas durante su infancia o adolescencia en determinados países y que es reconocida a nivel internacional como una grave violación de los derechos humanos, la salud y la integridad física.
La fecha fue proclamada oficialmente el 20 de diciembre de 2012, cuando la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución para visibilizar este problema y promover su erradicación en todo el mundo antes del año 2030.
Un compromiso urgente para 2025
El lema del Día Internacional es:
“Fortalecer las alianzas y crear movimientos para acabar con la Mutilación Genital Femenina”.
Desde que la ONU estableció esta conmemoración, el Programa Conjunto de Naciones Unidas ha respaldado a las sobrevivientes, impulsando iniciativas lideradas por ellas mismas, enfocadas en el empoderamiento, la autonomía y el acceso a servicios esenciales.
Sin embargo, aún se requieren acciones más firmes, coordinadas y sostenidas para alcanzar la meta de erradicar esta práctica. Por ello, las Naciones Unidas invitan a gobiernos, organizaciones y ciudadanía a sumarse a la causa y difundir los mensajes de sensibilización cada 6 de febrero.
¿Qué es la mutilación genital femenina?
La MGF incluye todos los procedimientos que alteran o lesionan los órganos genitales femeninos sin ninguna justificación médica.
Esta práctica vulnera múltiples derechos humanos, entre ellos:
- El derecho a la salud y la seguridad.
- El derecho a la integridad física.
- El derecho a no sufrir torturas ni tratos crueles, inhumanos o degradantes.
- El derecho a la vida, en los casos donde el procedimiento provoca la muerte.
Además, causa graves consecuencias como hemorragias, infecciones, quistes, infertilidad, complicaciones en el parto y un mayor riesgo de mortalidad neonatal.
Una problemática mundial
Aunque la MGF se concentra en 29 países de África y Oriente Medio, también se practica en regiones de Asia y América Latina, y persiste entre comunidades migrantes en Europa, América del Norte, Australia y Nueva Zelanda.
Cifras alarmantes
A nivel global se estima que más de 200 millones de mujeres y niñas han sido sometidas a esta práctica.
Cada año, alrededor de tres millones de niñas son mutiladas.
Se calcula que 44 millones de menores de 14 años ya han sufrido MGF, principalmente en países como Gambia, Mauritania e Indonesia.
Acciones que generan esperanza
En 2024, el lema fue “Su voz. Su futuro”, con el objetivo de impulsar movimientos encabezados por sobrevivientes, fortaleciendo su capacidad de liderazgo y su papel como agentes de cambio.
En 2014, la Asamblea General de la ONU reforzó su postura al pedir a los Estados que implementaran estrategias de prevención, capacitación a profesionales de la salud, trabajadores sociales y líderes comunitarios.
Asimismo, campañas como “Una parte de mí” han permitido que mujeres sobrevivientes compartan sus historias para crear conciencia.
¿Cómo poner fin a la MGF?
Aunque es una práctica milenaria, la ONU sostiene que puede erradicarse en una generación. La meta forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5: Igualdad de género.
El UNFPA y UNICEF lideran el mayor programa global para acelerar su eliminación, actualmente activo en 17 países africanos. Además, esta conmemoración se integra en la Iniciativa Spotlight, un esfuerzo conjunto entre la ONU y la Unión Europea para erradicar todas las formas de violencia contra mujeres y niñas.
Erradicar la mutilación genital femenina es una responsabilidad colectiva. Cada acción cuenta para garantizar que millones de niñas puedan crecer libres, seguras y con pleno respeto a sus derechos.