Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina recibieron oficialmente la llama olímpica durante una ceremonia en el Estadio Panathinaikó de Atenas, marcando el inicio de un relevo de 63 días que buscará encender el entusiasmo en toda Italia rumbo a la justa invernal de febrero.
Debido a las alertas por fuertes lluvias —similares a las registradas la semana pasada durante el encendido en la antigua Olimpia—, el acto se realizó de manera más sencilla. Giovanni Malago, presidente del comité organizador, recibió la antorcha dentro del emblemático estadio de mármol, a poco más de dos meses de la inauguración prevista para el 6 de febrero.
Italia, referente en deportes de invierno, no organizaba unos Juegos Olímpicos de Invierno desde Turín 2006.
Malago calificó el próximo relevo como “una aventura extraordinaria de 63 días” y subrayó que, después de 20 años, la llama vuelve a territorio italiano.
La tenista italiana y campeona olímpica Jasmine Paolini fue una de las últimas relevistas en trasladar la llama al Estadio Panathinaikó, tras completar un recorrido griego de nueve días iniciado el 26 de noviembre en la antigua Olimpia.
La antorcha viajará este jueves a Roma y el 6 de diciembre partirá desde el Estadio dei Marmi para comenzar un trayecto nacional de 12 mil kilómetros que incluirá las 20 regiones del país, 110 provincias, 60 ciudades y 300 localidades, con la participación de 10,001 portadores.
El recorrido pasará por puntos emblemáticos como el Coliseo romano y el Gran Canal de Venecia, además de hacer escala en ciudades del sur como Palermo y Nápoles, buscando despertar el interés en zonas donde los deportes invernales no son tan comunes.
La antorcha llegará a Cortina d’Ampezzo el 26 de enero, en coincidencia con el 70 aniversario de la inauguración de los Juegos de 1956 en ese mismo sitio, para concluir el 6 de febrero en la ceremonia inaugural que se celebrará en el estadio San Siro de Milán.