El rey Carlos III expresó este jueves su “honda preocupación” tras la detención de su hermano, Andrés Mountbatten-Windsor, en el contexto de una investigación por presunta conducta indebida en el desempeño de un cargo público.
Mediante un comunicado firmado como Charles R y difundido por el Palacio de Buckingham, el monarca señaló que recibió con inquietud la noticia y subrayó que ahora corresponde que el caso sea atendido mediante un proceso “completo, justo y apropiado” por parte de las autoridades competentes.
Carlos III aseguró que las instancias correspondientes contarán con “pleno y sincero apoyo y cooperación”, y enfatizó que la ley debe seguir su curso sin interferencias. Añadió que, mientras continúen las diligencias, no hará más comentarios al respecto y que tanto él como su familia continuarán cumpliendo con sus deberes institucionales.
La policía de Thames Valley Police confirmó el arresto de un hombre de alrededor de 60 años en Norfolk, bajo sospecha de mala conducta en funciones públicas. De acuerdo con reportes de medios británicos, la detención ocurrió en la finca de Sandringham House, en el este de Inglaterra.
Las autoridades realizan registros en dos propiedades vinculadas al caso, el cual estaría relacionado con documentos recientes asociados al financiero estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en 2019. En dichos archivos se menciona el presunto envío de informes confidenciales durante el periodo en que el entonces príncipe Andrés fungió como representante especial del Reino Unido para el Comercio Internacional (2001–2011).
En 2025, el rey retiró a su hermano títulos honoríficos y responsabilidades oficiales, en medio de crecientes críticas públicas. Actualmente, el investigado permanece bajo custodia mientras avanzan las pesquisas.
Andrew Mountbatten-Windsor, hijo menor de la reina Isabel II, fue durante años una figura activa en la vida pública británica, especialmente en tareas relacionadas con el comercio exterior. No obstante, su imagen se deterioró tras su cercanía con Epstein, condenado por tráfico sexual de menores.
Entre los señalamientos más relevantes figura la acusación de abuso sexual presentada por Virginia Giuffre, una de las denunciantes vinculadas al caso Epstein. Aunque Andrés negó los cargos, el proceso concluyó con un acuerdo extrajudicial en 2022. Posteriormente, en 2025, se negó a comparecer ante el Congreso de Estados Unidos en una investigación relacionada.
En 2026, la divulgación de nuevos correos electrónicos habría revelado el intercambio de información sensible con Epstein mientras ocupaba funciones oficiales.
Reacciones encontradas en Reino Unido
El arresto generó diversas reacciones en Londres. La abogada Emma Carter manifestó su satisfacción y consideró que la detención debió haberse producido antes, al estimar que representa un acto de justicia para las víctimas.
Por su parte, la jubilada Maggie Yeo señaló que el hecho demuestra que nadie está por encima de la ley. En contraste, otros ciudadanos expresaron críticas hacia la conducta del ex príncipe, aunque sin cuestionar a la monarquía en su conjunto.
Una encuesta reciente de YouGov indicaba que el 62% de los británicos veía poco probable que Andrés enfrentara cargos formales, lo que incrementó la sorpresa tras conocerse la noticia.
La detención supone un nuevo desafío para la imagen de la monarquía británica, en un contexto donde parte de la ciudadanía cuestiona el financiamiento público destinado a la familia real encabezada por Carlos III.