El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como una “vergüenza” la decisión de la Corte Suprema que invalidó su política de aranceles globales y aseguró que ya prepara una estrategia alterna, aunque sin revelar detalles.
El fallo determinó que la Casa Blanca no podía utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para imponer gravámenes generales a las importaciones, lo que limita la facultad presidencial en materia comercial.
La resolución representa un triunfo para miles de empresas afectadas por los costos adicionales y abre la puerta a solicitudes de reembolso que podrían superar los 175 mil millones de dólares, según estimaciones del Penn-Wharton Budget Model. Tras el anuncio, los mercados en Estados Unidos y Europa reaccionaron al alza, especialmente firmas de lujo como LVMH, Hermès y Moncler.
Desde abril se han presentado más de mil 800 demandas ante el Tribunal de Comercio Internacional, impulsadas por compañías como Toyota, Costco y Goodyear, que buscan recuperar recursos. Especialistas advierten que el proceso será complejo y tomará tiempo, debido a la revisión detallada de importaciones y esquemas arancelarios aplicados en distintos periodos.