Este sábado arribaron al puerto de La Habana dos embarcaciones de la Armada de México con un cargamento cercano a las 1,200 toneladas de asistencia para la población cubana, en lo que representa el segundo envío realizado en menos de un mes hacia la isla, que atraviesa una severa crisis económica y enfrenta presiones de Estados Unidos.
Los buques ARM Papaloapan y ARM Huasteco, salieron el martes y llegaron a la capital cubana al amanecer, según reportes periodísticos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el cargamento suma 1,193 toneladas de víveres destinados a la población civil. Entre estos se incluyen 23 toneladas de alimentos aportados por ciudadanos mexicanos mediante una campaña solidaria. Los insumos fueron concentrados previamente en el muelle de la Administración del Sistema Portuario Nacional Veracruz para su posterior traslado.
Este nuevo envío se suma al realizado el pasado 12 de febrero, cuando otras 814 toneladas de leche líquida y en polvo, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz y artículos de higiene llegaron también a La Habana.
El gobierno cubano ha señalado al presidente estadounidense Donald Trump de intentar “asfixiar” la economía de la isla mediante medidas que, según La Habana, constituyen un bloqueo energético de facto contra los países que suministren petróleo al Estado cubano, aunque Washington ha permitido la venta de combustible a empresas privadas dentro del país.
Desde hace seis años, Cuba enfrenta una profunda crisis caracterizada por elevada inflación, apagones prolongados y escasez de alimentos y medicinas. Las autoridades atribuyen esta situación al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, a la baja productividad del modelo económico centralizado y a la caída del turismo.
La operación logística fue coordinada por la Secretaría de Marina. En tanto, el coordinador de la ONU en la isla, Francisco Pichón, advirtió que la emergencia humanitaria se intensifica día con día y subrayó que no se trata de una falta temporal de recursos, sino de un problema energético estructural que incrementa los riesgos para la población.