El proyecto denominado Trenes del Norte, considerado una de las apuestas más relevantes en materia de infraestructura ferroviaria del actual gobierno, registra progresos significativos en su desarrollo. Esta iniciativa busca fortalecer la red ferroviaria nacional y se perfila como una de las obras más ambiciosas del sexenio.
Se informó que el plan contempla enlazar la Ciudad de México con el centro y norte del país mediante un sistema de transporte moderno y eficiente, lo que permitirá mejorar la conectividad regional.
El general Ricardo Vallejo Suárez, responsable de importantes proyectos de ingeniería en la Secretaría de la Defensa Nacional, dio a conocer que ya concluyeron los estudios de ingeniería básica correspondientes a la primera fase del proyecto ferroviario. Esta etapa resulta clave para asegurar la viabilidad técnica del trazado y garantizar condiciones óptimas de operación.
De acuerdo con lo expuesto, los tramos contemplados dejaron de ser únicamente planes en papel y han entrado formalmente en proceso de construcción, lo que imprime mayor dinamismo al desarrollo de la obra y a la futura conectividad regional.
Además de disminuir los tiempos de traslado, el nuevo sistema ferroviario impulsará la economía de tres entidades estratégicas. Las rutas diseñadas conectarán de manera directa con la capital del país y abarcan los siguientes puntos:
-Querétaro: fortalecerá el corredor logístico del Bajío.
-Irapuato: zona clave para la industria automotriz y el sector agroindustrial.
-Saltillo: punto estratégico para enlazar con la zona industrial del norte y la franja fronteriza.
El anuncio se enmarca en la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum para recuperar el derecho de vía de los trenes de pasajeros en el país. Con la conclusión de la ingeniería básica, el Gobierno Federal afirma contar con bases técnicas sólidas para evitar sobrecostos y retrasos relevantes.
Se prevé que el primer tren entre en operación en 2027, lo que permitirá transformar la movilidad de miles de personas que diariamente viajan entre la capital y estas entidades, además de reducir la carga vehicular en autopistas como la México–Querétaro.
Finalmente, también se abordaron avances en el sureste del país, donde se desarrolla infraestructura ferroviaria destinada al transporte de carga del Tren Maya.