La Policía del Valle del Támesis y el Servicio de Fiscalía de la Corona informaron que mantienen coordinación para evaluar si procede abrir una causa por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público contra Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III.
La revisión se da luego de que fueran desclasificados documentos que indican que, en 2010, el príncipe habría compartido información comercial sensible con Jeffrey Epstein, cuando este ya había sido condenado por delitos sexuales y Andrés fungía como representante comercial oficial del gobierno británico.
El subjefe policial Oliver Wright señaló que este tipo de señalamientos requiere un análisis minucioso debido a su complejidad. Aclaró que no hay fechas definidas para una eventual investigación penal, aunque aseguró que el proceso avanza con la mayor rapidez posible.
En tanto, el fiscal jefe Stephen Parkinson indicó que la fiscalía permanece en contacto con las fuerzas de seguridad tanto por el caso de Andrés como por el del exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson, quien también es indagado por sus nexos con Epstein. Precisó que aún no se ha solicitado una opinión formal, pero destacó que, en situaciones delicadas, la coordinación entre ambas instancias es permanente.
El asunto podría generar tensiones en el gobierno de Keir Starmer, ya que involucra a figuras relevantes de la realeza y del ámbito político del Reino Unido. Parkinson subrayó que, por la naturaleza del caso, no se ofrecerán reportes constantes sobre cada avance.
Cabe señalar que el Palacio de Buckingham manifestó el 9 de febrero su disposición a colaborar con las autoridades si así se requiere. Un portavoz expresó la preocupación de la Casa Real ante las revelaciones derivadas de la publicación de millones de archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionados con Epstein.
Los documentos también mencionan a otras casas reales, como la de Noruega, donde la princesa heredera Mette-Marit aparece vinculada en registros que muestran contacto cercano con el financiero, incluso en la gestión del préstamo de una propiedad en Florida.
De acuerdo con la legislación británica, sólo el monarca goza de inmunidad legal, por lo que el príncipe Andrés no cuenta con protección que le impida ser investigado o procesado.