Ante el incremento de la tosferina en la región de las Américas, la Organización Panamericana de la Salud lanzó un llamado urgente para redoblar los esfuerzos de inmunización. En México, la situación se ha tornado delicada, ya que en el transcurso del año los casos de esta enfermedad se cuadruplicaron a nivel nacional.
Datos del Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud indican que hasta la semana 49 de 2025 se reportaron 5,207 casos de síndrome coqueluchoide, cuadro clínico similar a la tosferina que se manifiesta con accesos severos de tos, silbido respiratorio y, en algunos casos, vómitos. En el mismo periodo de 2024 se habían contabilizado 1,698 casos, lo que confirma un aumento significativo.
De manera específica, los casos confirmados de tosferina pasaron de 438 en 2024 a 1,572 en 2025, lo que implica un crecimiento anual de 258%. Especialistas advierten que estas cifras podrían ser mayores debido al subdiagnóstico, pues por cada caso confirmado se estima la existencia de entre 12 y 17 no identificados. Cifras preliminares también sugieren casi 80 fallecimientos asociados a la enfermedad en el año que concluye.
Del total de contagios confirmados, 672 corresponden a hombres y 900 a mujeres, siendo la población infantil la más afectada. Tabasco es la única entidad que no ha notificado casos confirmados, situación que probablemente obedece a un subregistro más que a la inexistencia de contagios.
Las entidades con mayor número de casos de tosferina incluyen a la Ciudad de México, Chihuahua, Nuevo León, Aguascalientes, Estado de México, Chiapas, Guanajuato y Coahuila, lo que demuestra una dispersión del problema en distintas regiones del país.
Asimismo, 17 estados ya rebasan los 100 casos de síndrome coqueluchoide, con concentraciones importantes en la Ciudad de México, Guanajuato, Nuevo León, Chihuahua y Jalisco, entre otros.
La OPS reiteró que la vacunación completa en los primeros años de vida es la principal herramienta para prevenir la tosferina. El esquema DTaP contempla aplicaciones a los 2, 4, 6, 12 y 18 meses de edad, además de refuerzos a los 4 y 6 años. No obstante, en México las coberturas de vacunación con esquemas completos han disminuido en años recientes y actualmente se mantienen por debajo del 60%, según datos oficiales.
La tosferina, también conocida como pertussis, es una enfermedad respiratoria de origen bacteriano altamente contagiosa. Se caracteriza por episodios intensos de tos que suelen ir acompañados de un sonido agudo al inhalar, además de provocar vómitos y un marcado cansancio.
Representa un riesgo especial para los bebés y las personas que no cuentan con esquema de vacunación. Al inicio puede confundirse con un resfriado común, presentando escurrimiento nasal, fiebre leve y tos moderada; sin embargo, con el paso de las semanas los síntomas se agravan y pueden incluir interrupciones en la respiración. El contagio ocurre a través de las gotitas que se expulsan al toser o estornudar una persona infectada.