Los contagios activos por gusano barrenador pasaron de 492 el 7 de enero a 831 el 28 del mismo mes, lo que representa un crecimiento del 68%, según el más reciente reporte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
De acuerdo con los informes epidemiológicos, durante la primera semana de enero se contabilizaron 13 mil 335 casos acumulados, cifra que ya significaba 118 más que al cierre de 2025. Para el 14 de enero, el incremento fue aún mayor, con 500 nuevos registros, elevando el total a 13 mil 835.
En el último corte oficial del 23 de enero, México sumaba 14 mil 321 casos. No obstante, el monitoreo en tiempo real del organismo federal señala que al 28 de enero la cifra ya alcanzaba 14 mil 744, lo que confirma que la plaga continúa expandiéndose pese a las acciones de control.
De los 831 casos activos reportados al cierre del mes, 481 corresponden a bovinos y 197 a perros, mientras que el resto se distribuye en otras especies.
El 95.7% de los contagios se localiza en la región sur-sureste del país, con Chiapas, Oaxaca y Veracruz como los estados más afectados. Ante este escenario, las autoridades federales establecieron un polígono de seguridad que incluye Puebla, Veracruz, San Luis Potosí, Nuevo León y Tamaulipas, donde se dispersa mosca estéril para evitar que la enfermedad llegue al sur de Estados Unidos, a través de Texas.
Durante la semana epidemiológica número cuatro, correspondiente a la última de enero, Senasica reportó 4 casos en San Luis Potosí, 160 en Veracruz, 8 en Tamaulipas y 24 en Puebla.
La situación en el sur de Tamaulipas ha alcanzado un nivel crítico. Ocho casos activos fueron detectados en siete municipios: González, Mante, Aldama, Altamira, Ciudad Madero, Gómez Farías y Llera, una zona considerada estratégica por su cercanía con el noreste del país y a solo 350 kilómetros de la frontera con Estados Unidos.